Bélgica e Irán empataron 0-0 en California por la segunda fecha del Grupo G. Los europeos dominaron gran parte del encuentro, pero chocaron una y otra vez con un monumental Alireza Beiranvand, que sostuvo el resultado y volvió a demostrar por qué está siendo uno de los grandes protagonistas del Mundial.
Con la obligación de ganar para no complicar sus aspiraciones en el Grupo G, Bélgica arrancó encendida, imponiendo condiciones desde el inicio, pero fue perdiendo intensidad con el correr de los minutos. Aun así, terminó mejor la primera mitad, atacando constantemente, aunque sin poder traducir ese dominio en remates claros debido a la gran cantidad de tiros y avances bloqueados por la defensa iraní.

El encuentro, disputado en Los Angeles, contó con el arbitraje del argentino Darío Herrera. El golpe de la primera etapa llegó a los 25 minutos y fue para Irán. El conjunto asiático sorprendió con una brillante jugada preparada a la salida de un tiro libre ejecutado por Ehsan Hajsafi, una acción que recordó inevitablemente a la utilizada por Países Bajos ante Argentina en los cuartos de final del Mundial de Qatar 2022, cuando Wout Weghorst marcó uno de los goles más recordados de aquella Copa del Mundo.
Más allá de la desventaja, Bélgica no dejó de insistir y generó la ocasión más clara a los 43 minutos. Kevin De Cuyper apareció dentro del área y sacó un remate que encontró una gran respuesta de Alireza Beiranvand, luego de un preciso centro de Youri Tielemans que había superado a toda la defensa rival. Los Diablos Rojos terminaron la primera mitad con mejores sensaciones, aunque sin la profundidad necesaria para romper el sólido planteo iraní. Por el momento, la falta de precisión en los metros finales estaba siendo el principal obstáculo para un seleccionado belga que necesitaba reaccionar en el complemento.
El segundo tiempo mantuvo la misma tendencia. A los 49 minutos, Alexis Saelemaekers conectó un remate tras un tiro de esquina que pasó rozando la red exterior del arco iraní.Tres minutos más tarde llegó una de las atajadas del partido. Mehdi Taremi recibió dentro del área chica y sacó un remate a quemarropa que encontró una respuesta monumental de Thibaut Courtois, quien salvó a Bélgica con una intervención de enorme jerarquía.
La insistencia belga fue creciendo con el correr de los minutos. A los 58′, Kevin De Cuyper tuvo el empate en sus pies en una jugada increíble. Primero apareció un bloqueo defensivo providencial y, acto seguido, Beiranvand sacó un atajadón con la mano izquierda para evitar lo que parecía un gol seguro. Sin dudas, una de las mejores intervenciones que dejó el Mundial hasta el momento.

La presión continuó inmediatamente después con un remate de Dodi Lukebakio, menos peligroso, pero que reflejó el constante asedio de Bélgica y la seguridad que transmitía Beiranvand, quien comenzaba a transformarse en la gran figura de la tarde.
El encuentro también tuvo un momento de tensión producto de un error de Kylian Ngoy. El defensor controló mal la pelota y, en su intento de reiniciar la jugada con un pase hacia atrás, derribó a Taremi, que se escapaba solo hacia el arco. Una acción evitable que terminó cortando una situación manifiesta de gol y derivó en su expulsión.

Sobre el final, Bélgica volvió a rozar el empate. Lukebakio sacó un potente zurdazo que pasó a centímetros del ángulo en una de las últimas oportunidades del encuentro, pero otra vez la fortuna y el orden defensivo iraní jugaron a favor del conjunto asiático.
La gran figura del partido terminó siendo Alireza Beiranvand, decisivo para sostener el resultado y frustrar una y otra vez a los atacantes belgas. Por lejos, el mejor arquero del Mundial está siendo el guardameta iraní. Lo de Beiranvand ya dejó de ser una casualidad: transmite seguridad en cada intervención, tiene un notable juego con los pies, sale con precisión a cortar los centros y posee unos reflejos felinos que lo convierten en una garantía permanente para su selección.
Con este empate, Bélgica e Irán quedaron con dos unidades y mantienen abiertas sus posibilidades de clasificación, a la espera de lo que ocurra en el encuentro entre Nueva Zelanda y Egipto, un resultado que podría modificar por completo el panorama del Grupo G.
Para los Diablos Rojos, el escenario sigue siendo favorable: una victoria en la última fecha ante Nueva Zelanda podría alcanzar para meterse en los octavos de final habiendo no ganado los primeros dos encuentros. Sin embargo, nada está escrito y en Bélgica vuelve a aparecer el fantasma de Qatar 2022, cuando quedó eliminada en la fase de grupos en una de las mayores decepciones de aquella Copa del Mundo. Esta vez, el margen de error es mínimo y cualquier tropiezo podría volver a dejar a una de las selecciones más talentosas del torneo fuera de carrera.

Datos destacados
Irán presentó el once inicial más veterano en toda la historia de la Copa del Mundo, con una media de 32 años y 181 días. De esta manera, superó el registro que ostentaba Alemania, que el 25 de junio de 1998 había alineado una formación con una edad promedio de 31 años y 334 días. Curiosamente, aquel récord también se había dado frente a Irán.
Thibaut Courtois disputó su partido número 17 con Bélgica en la Copa del Mundo e igualó el récord histórico de Enzo Scifo, quien había alcanzado esa cifra a lo largo de cuatro ediciones mundialistas: siete encuentros en 1986, cuatro en 1990, cuatro en 1994 y dos en 1998.
Jérémy Doku abandonó la concentración de Bélgica en las últimas horas debido al nacimiento de su primer hijo y dejó muchas respuestas divididas.


