Boca Juniors ya tiene a su nuevo lateral derecho. Leandro Lozano, uruguayo de 27 años y proveniente de Argentinos Juniors, firmó su contrato en el día de hoy y se convirtió oficialmente en nuevo jugador del Xeneize.
La llegada del defensor responde a una necesidad concreta del plantel. En las últimas semanas, y de acuerdo a los rumores que rodean al club, Vasco Arruabarrena habría decidido no contar con Juan Barinaga ni con Marcelo Weigandt, dejando vacante el puesto número 4 y obligando a la dirigencia a salir rápidamente al mercado en busca de un reemplazante.

Ante este escenario, Boca aceleró las negociaciones y cerró la incorporación de Lozano por una cifra cercana a los 3,5 millones de dólares. El lateral llega tras destacarse en Argentinos Juniors y tendrá la misión de adueñarse de un sector de la cancha que hoy no tiene un dueño definido.
El lateral derecho uruguayo firmó contrato con la institución hasta diciembre de 2030, una muestra de la confianza que el club deposita en un futbolista que llega para competir por un lugar y convertirse en una pieza importante dentro del nuevo proyecto deportivo.
Lozano es un lateral con proyección, agresivo a la hora de disputar duelos individuales y con una marcada vocación ofensiva. Sus características le permitirán aportar profundidad por la banda derecha, una faceta que Boca busca recuperar en esta nueva etapa. Por condiciones y edad, reúne los atributos para transformarse en una pieza importante dentro del ciclo encabezado por Arruabarrena.

El principal apuntado para potenciar el ataque continúa siendo Sebastián Villa. En las últimas semanas, tanto el entorno del futbolista como el club avanzaron en conversaciones para intentar resolver los conflictos judiciales y contractuales que mantienen desde su salida de la institución. La búsqueda de una solución podría interpretarse como una señal positiva de cara a una eventual negociación para concretar su regreso.
Más compleja aparece la situación de Gerónimo Rulli. El arquero sigue siendo el gran sueño de Boca para reforzar el arco, aunque su cláusula de rescisión, cercana a los 8 millones de dólares, representa un obstáculo importante. De todas maneras, las conversaciones continúan y en el Xeneize mantienen la esperanza de encontrar una fórmula que permita acercar posiciones.


