Paraguay y Australia protagonizaron uno de los partidos más cerrados y con menos emociones de lo que va del Mundial. El empate sin goles terminó clasificando a ambos a los dieciseisavos de final, aunque la Albirroja lo hizo en el tercer puesto del Grupo D con 4 puntos, por detrás de Australia, que también sumó 4 unidades, pero terminó segunda gracias a una mejor diferencia de gol.
El líder de la zona fue Estados Unidos con 6 puntos, mientras que Turquía cerró su participación con 3. El primer tiempo fue muy discreto, con escaso fútbol y prácticamente sin situaciones de peligro. Australia apenas generó tres remates aislados que no exigieron a Orlando Gill, en una etapa inicial chata y con muy poco ritmo.
El planteo de Gustavo Alfaro fue claro: línea de cinco, bloque bajo y sin adelantar la última línea, cerrando los espacios para evitar los contraataques y los desmarques de Irankunda. Todo salió según lo planificado por el entrenador argentino, que por el momento conseguía el resultado que fue a buscar.

El complemento mantuvo la misma tónica. Prácticamente no hubo intervenciones de los arqueros y apenas una aproximación australiana con un remate incómodo de Volpato que pasó cerca del arco paraguayo. El dato refleja a la perfección lo que fue el encuentro: ambos equipos apenas acumularon 0,5 goles esperados (xG) entre los dos, convirtiéndose en el primer partido del Mundial que no alcanza el 1,0 de xG.
Predominaron el juego físico, las disputas y los centros, pero casi no hubo ideas en los últimos metros.La ocasión más clara llegó a los 80 minutos. Bos desbordó por el sector derecho, se filtró entre Galarza y Enciso, encontró el espacio y sacó un remate cruzado al segundo palo que pasó muy cerca de abrir el marcador. Ya en el cierre, Paraguay respondió con una de sus escasas llegadas: Mauricio conectó un disparo sin demasiada potencia ni dirección, en una de las pocas aproximaciones del conjunto guaraní.

Si bien el empate favorecía a ambos, sorprendió el planteo extremadamente conservador de Gustavo Alfaro, ya que esa igualdad dejaba a Paraguay en el tercer puesto del grupo y obligado a esperar el cierre de las demás zonas para conocer si logrará meterse entre los ocho mejores terceros. Por el momento, la Albirroja quedó más adentro que afuera y, de mantenerse esa posición en la tabla de terceros, enfrentaría a Alemania en los dieciseisavos de final.
Después del durísimo golpe sufrido en el debut, cuando cayó 4-1 ante Estados Unidos, el balance termina siendo medianamente positivo para Paraguay. Sin mostrar demasiado fútbol y apostando a la solidez defensiva, el equipo de Alfaro logró recuperarse, sumó 4 puntos y quedó muy bien posicionado para avanzar a la fase eliminatoria.
Estados Unidos, pese a perder el invicto en la última jugada frente a Turquía tras una reacción encabezada por un brillante Arda Güler, terminó como líder del Grupo D con 6 puntos. Australia finalizó segunda con 4 unidades gracias a una mejor diferencia de gol, mientras que Turquía se despidió con 3. Ahora, Paraguay deberá esperar los resultados de los restantes grupos para confirmar su clasificación, aunque todo indica que estará en los dieciseisavos y, de sostenerse la tabla de mejores terceros, su rival sería Alemania que llega con una derrota histórica y sorpresiva ante Ecuador.


