En la antesala de Wimbledon, Francisco Cerúndolo dio un golpe sobre la mesa y consiguió uno de los títulos más importantes de su carrera. El argentino se consagró campeón del ATP 500 de Queen’s tras derrotar en la final a una de sus víctimas favoritas, el estadounidense Tommy Paul, por 6-7, 6-4 y 6-3.
La conquista le permitió sumar 450 puntos y escalar seis posiciones en el ranking mundial hasta ubicarse en el puesto 21°, con 2.110 unidades. Además, aparece en el puesto 12 del ranking en vivo y alimenta seriamente la ilusión de ingresar al Top 10 en los próximos meses.
El porteño también se consolidó como el mejor sudamericano del circuito, ya que el brasileño Joao Fonseca, ubicado en el puesto 27°, es su perseguidor más cercano dentro de la región, con 1.735 puntos.
El torneo de «Cisco» fue tan ordenado como sólido. Mostró regularidad durante toda la semana, no atravesó grandes sobresaltos y exhibió una madurez deportiva que dejó sensaciones muy positivas en el estreno de su vínculo profesional con Nicolás Massú, extenista chileno y bicampeón olímpico.

En su camino hacia el título dejó en el camino a Aleksandar Kovacevic, Jenson Brooksby, Arthur Fery, Brandon Nakashima y, finalmente, a Tommy Paul.
Tras la consagración, Cerúndolo destacó el valor que tiene este logro en su carrera.»Ganar un ATP 500 es un gran paso de jerarquía y de confianza hacia mí mismo, para seguir creyendo que tengo el tenis y las condiciones. Yo trabajo un montón y entreno a morir para seguir mejorando. No nací con una derecha y un don: me esfuerzo al máximo todo el tiempo. Este es un premio muy lindo. Ojalá puedan venir más grandes cosas«, expresó el flamante campeón.

Pero la historia también dejó un costado emotivo. Cerúndolo contó con una sorpresa muy especial en las tribunas: la presencia de su padre, Alejandro, extenista de la década del 80, quien superó uno de sus mayores miedos y viajó en avión por primera vez en más de tres décadas para acompañarlo en la final. La anécdota, además, coincidió con el Día del Padre.»Papá ya venía diciendo hace un año que estaba tratando de superar sus miedos para poder viajar a algún torneo con nosotros… pero nosotros le decíamos: hasta que no te subas a un avión no te creemos nada», relató entre risas el argentino.

Ahora, con un ATP 500 bajo el brazo, un nuevo cuerpo técnico y la confianza en alza, Francisco Cerúndolo llega a Wimbledon atravesando uno de los mejores momentos de su carrera. El objetivo ya no parece una utopía: el Top 10 está cada vez más cerca.

