El Pirata venció 1-0 a la “T” en un partido caliente, cargado de tensión, expulsiones y polémicas. González Metilli marcó el único gol de la noche y el equipo de Ricardo Zielinski volvió a ganar un clásico oficial tras 20 años.

La previa del clásico cordobés ya se vivía con máxima tensión desde antes del pitazo inicial. El colectivo de Belgrano de Córdoba fue apedreado en su llegada al Estadio Mario Alberto Kempes, aunque desde la dirigencia del club confirmaron que no hubo heridos.
Con más de 50 mil hinchas de Talleres de Córdoba alentando en las tribunas y una puesta en escena impactante, comenzó una nueva edición del clásico cordobés, esta vez por los octavos de final del Torneo Apertura.

El equipo dirigido por Carlos Tevez formó con Guido Herrera; Augusto Schott, Matías Catalán, Santiago Fernández y Alexandro Maidana; Matías Galarza y Franco Cristaldo; Diego Valoyes, Giovanni Baroni y Rick Lima Morais; y Ronaldo Martínez.
Por su parte, el conjunto de Ricardo Zielinski salió a la cancha con Thiago Cardozo; Agustín Falcón, Leonardo Morales, Lisandro López y Adrián Spörle; Emiliano Rigoni, Adrián Sánchez, Santiago Longo y Francisco González Metilli; Lucas Zelarayán y Lucas Passerini.
Un primer tiempo intenso y parejo
Belgrano avisó primero mediante una buena acción de Emiliano Rigoni y, llegando al primer cuarto de hora, encontró el gol gracias a Lucas Passerini. Sin embargo, la alegría duró poco: el VAR anuló la jugada por posición adelantada.
Con el correr de los minutos, Talleres respondió a través de Rick Lima Morais, quien exigió a Thiago Cardozo con un remate abierto que el arquero pirata logró despejar mediante una gran volada.
La primera mitad fue intensa, friccionada y con chances claras para ambos equipos, manteniendo la tensión típica de un clásico y dejando un espectáculo atractivo incluso para el hincha neutral.
El golpe de Belgrano en el complemento
A los tres minutos del segundo tiempo llegó el merecido gol de Belgrano, que ya había mostrado mejores sensaciones en varios pasajes del encuentro. Lucas Passerini volvió a ser determinante: aguantó la pelota de espaldas y metió una asistencia de taco brillante al borde del área para dejar mano a mano a Francisco González Metilli.

El mediocampista definió con un zurdazo notable, rompió las redes y dejó sin respuestas a Guido Herrera para establecer el 1-0.
Talleres reaccionó rápidamente y, a los 14 minutos, Augusto Schott estuvo muy cerca del empate con un remate al ángulo derecho. Sin embargo, nuevamente apareció Thiago Cardozo con una intervención espectacular para sostener la ventaja pirata.
Más adelante, Rick encabezó un contraataque peligrosísimo que prometía una situación clara de gol, aunque terminó siendo derribado al borde del área.
La roja que cambió el final
A los 33 minutos del complemento, el panorama se oscureció para Talleres. Alexandro Maidana derribó a Lucas Zelarayán cuando el “Chino” se iba mano a mano hacia el arco y el árbitro no dudó: tarjeta roja por último recurso.
Con un jugador menos, la “T” fue empujando más con orgullo que con claridad. A los 45 minutos, Agustín Depietri sacó un bombazo que pasó rozando el ángulo derecho tras un leve desvío y estuvo a centímetros de llevar el partido al empate.
Minutos después, Guido Herrera volvió a sostener con vida a Talleres al taparle un mano a mano a Zelarayán, evitando el segundo tanto de Belgrano.
Un cierre escandaloso y para la historia
Cuando faltaban apenas dos minutos para el final, el clásico explotó definitivamente. Todo comenzó con la salida de Lucas Passerini, que iba a ser reemplazado por Uvita Fernández. El delantero pirata demoró su salida del campo y desató la bronca de Guido Herrera, quien reaccionó empujándolo y tomándolo de la camiseta.
La situación derivó rápidamente en un tumulto generalizado entre ambos planteles y el árbitro terminó expulsando tanto a Passerini como al arquero de Talleres.
La escena final fue completamente insólita: Talleres terminó con nueve jugadores y sin arquero disponible, por lo que Ulises Ortegoza tuvo que ponerse los guantes para defender el arco en la última jugada del partido. Belgrano, mientras tanto, aguantó con diez futbolistas y selló una victoria histórica.
Las figuras de una noche histórica
Belgrano de Córdoba tuvo puntos muy altos para sostener una victoria histórica en el clásico cordobés. Lucas Passerini volvió a demostrar toda su importancia dentro del equipo de Ricardo Zielinski. El delantero fue fundamental por su capacidad para pivotear, aguantar de espaldas, asistir y generar peligro constante. Además de participar directamente en el único gol del encuentro con una asistencia de taco brillante, también fue clave desde lo físico y lo emocional para sostener al Pirata durante todo el clásico. Los números respaldaron su enorme actuación: terminó el partido con seis recuperaciones y nueve duelos ganados, liderando ambas estadísticas entre los futbolistas de Belgrano de Córdoba.
Por otro lado, Thiago Cardozo fue una de las grandes figuras de la noche con intervenciones determinantes cada vez que Talleres logró generar peligro, respondiendo con seguridad y atajadas claves en los momentos más complicados del partido.

Un triunfo que rompe décadas
El equipo de Zielinski consiguió un triunfo que quedará grabado en la memoria del hincha pirata. Belgrano rompió una racha de siete empates consecutivos en clásicos oficiales y volvió a ganar un duelo por los puntos frente a Talleres después de 20 años.
Además, el Pirata volvió a vencer a su clásico rival en Primera División luego de 24 años: no lo lograba desde el Clausura 2001.
Ricardo Zielinski continúa invicto ante Talleres de Córdoba desde su regreso a Belgrano, con un saldo de tres empates y una victoria. Con este triunfo, se convirtió además en el primer entrenador de Belgrano en ganar un duelo mano a mano ante Talleres en Primera División.

Desde la llegada de Carlos Tevez como entrenador, Talleres todavía no pudo derrotar a Belgrano y acumula dos empates y una derrota ante el conjunto celeste.
Ahora, Belgrano espera en cuartos de final por Independiente Rivadavia o Unión de Santa Fe, con la ilusión más viva que nunca.
Así quedó el historial del clásico cordobés
407 partidos disputados.
96 victorias para Talleres.
77 triunfos para Belgrano.
88 empates.

