João Fonseca sigue escribiendo páginas doradas para el tenis sudamericano. El brasileño de apenas 19 años derrotó al noruego Casper Ruud, dos veces finalista de Roland Garros, por 7-5, 7-6(5), 5-7 y 6-2 para clasificarse por primera vez en su carrera a los cuartos de final de un torneo de Grand Slam ante una Philippe Chatrier colmada y con la presencia de su máximo ídolo, Gustavo «Guga» Kuerten, en las tribunas, Fonseca desplegó un tenis brillante, agresivo y lleno de personalidad para conseguir la victoria más importante de su carrera.

Ahora enfrentará al checo Jakub Mensik en un atractivo duelo entre dos de las mayores figuras de la nueva generación del tenis mundial. La máxima joya del tenis brasileño mantiene viva una ilusión que Sudamérica persigue desde hace años: volver a conquistar un Grand Slam. El último tenista sudamericano en lograrlo fue Juan Martín Del Potro, campeón del US Open 2009 tras derrotar a Roger Federer en una final histórica.

Además, Fonseca buscará emular a su compatriota e ídolo Guga Kuerten, quien conquistó Roland Garros con apenas 20 años. Aquel título de 1997 permanece como una de las mayores sorpresas en la historia del torneo: el brasileño llegó a París como número 66 del mundo y terminó levantando el trofeo, dejando para siempre la icónica imagen del corazón que dibujó sobre la arcilla para agradecer el apoyo del público francés.Tras sellar su clasificación a cuartos de final, Fonseca habló sobre la presencia de Kuerten en las tribunas: «Es un ídolo. Es un ídolo de nuestro deporte, de nuestro país. Por su carisma, por la forma en que es y por lo humilde que es. Él estuvo aquí en mi primer partido como junior en Roland Garros. Es un placer tenerlo aquí. Es un placer ganar contra un rival muy duro. Simplemente estoy muy feliz».

Con este resultado, Fonseca se convirtió en apenas el segundo brasileño de la Era Abierta en alcanzar los cuartos de final de Roland Garros, después de Kuerten. Además, es el primer tenista de Brasil que llega a esta instancia en un Grand Slam desde el propio Guga en 2004.
El joven carioca atraviesa un momento soñado. En la ronda anterior se transformó en el primer adolescente en derrotar a Novak Djokovic en un Grand Slam, en un encuentro que además fue el más largo de toda su carrera profesional.

Apenas dos días después, volvió a dar una muestra de su enorme potencial al eliminar a otro especialista de la superficie como Ruud. Un adolescente jugando con el corazón de un león.
Gracias a esta actuación, Fonseca volverá a ubicarse dentro del Top 25 del ranking mundial y seguirá alimentando el sueño de todo un continente.
Luego de la victoria, el brasileño también analizó el partido: «Sin duda, vencer a un jugador como Casper Ruud me da mucha confianza. Es un jugador muy consolidado sobre polvo de ladrillo, con tres finales de Grand Slam, grandes resultados en esta superficie y que incluso estuvo cerca de ser número uno del mundo. Hoy el partido fue como una partida de ajedrez. Sabía exactamente lo que tenía que hacer, aunque era muy difícil ejecutarlo. Estoy feliz por la manera en que me comporté dentro de la cancha, siendo agresivo y confiando en mi juego. Esta victoria me da mucha confianza para lo que resta del torneo.»

