Tomás Belmonte, quien sufrió una rotura del menisco externo de la rodilla derecha hace exactamente 30 días, tiene serias chances de integrar la nómina de cara al siguiente encuentro ante River Plate, en La Bombonera, en lo que será un partido con mucho en juego. Además, pensando en la semifinal de la Copa Argentina ante Banfield, se puede dar un regreso inesperado y se trata de la joya del club, Tomás Aranda, quien justamente sufrió una fractura del peroné derecho, a la altura del tobillo, en el mismo contexto de entrenamiento que el ex Lanús.
Ambos casos sorprendieron completamente al Mundo Boca, teniendo en cuenta que se preveía que estuvieran descartados por el resto de la temporada debido a la gravedad de sus lesiones. Especialmente, el caso del «10» del Xeneize, ya que se estimaban cuatro meses de recuperación y se lo proyectaba para el inicio de la pretemporada. Sin embargo, durante los entrenamientos mostró señales de que su vuelta está más cerca que nunca y sorprendió al cuerpo médico. Igualmente, el cuerpo técnico lo llevará progresivamente de cara al mano a mano ante el equipo de Pedro Troglio y, de no llegar a tiempo, regresaría de lleno para la FINAL de la Copa Sudamericana ante Atlético Mineiro, un panorama inimaginable para la hinchada, que se ilusiona con contar con él al menos unos minutos.
Por otro lado, quien está más cerca de regresar a las canchas o, por lo menos, de integrar el banco de suplentes es Toto Belmonte, quien está a disposición en tiempo récord para Rodolfo Arruabarrena, que analizará hasta último momento si lo incluye en la lista definitiva de convocados para recibir al máximo rival de toda la vida. Probablemente, fue la noticia más sorprendente para Boca en la semana, teniendo en cuenta que se reintegró a los entrenamientos tras apenas cuatro semanas de su dura lesión, cuando su regreso estaba estipulado, como mínimo, para dentro de tres meses.
Claramente, una anomalía está aconteciendo en el club, que sufrió numerosas malas noticias médicas durante todo el año, perdiendo jugadores de jerarquía antes de duelos importantes. Sin embargo, el panorama comenzó a cambiar y Boca también recuperó a Rodrigo Battaglia de cara a la recta final de la temporada, en la que continúa con vida en todos los frentes. A su vez, estuvo cerca de perder a su capitán para estos compromisos decisivos tras sufrir un desgarro ante Instituto, aunque logró regresar en tiempo récord y volvió a ser titular frente a Vasco da Gama, en Brasil, y en el clásico ante Independiente.

En ese contexto, el hecho de poder volver a contar con todos ellos para los próximos desafíos, incluida una final internacional, sería un respiro para el club y, además, permitiría reforzar un plantel que había quedado diezmado por la cantidad de lesiones y la falta de refuerzos para cubrir huecos difíciles de reemplazar.
Además, no solo ellos serían los regresos a corto plazo, sino que Adam Bareiro, quien no disputa un encuentro oficial hace ¡seis meses! por un doble desgarro en el aductor y el recto anterior del abdomen ante Huracán e incluso fue operado a principios de septiembre por una hernia de disco lumbar, podría volver a sumar minutos a mediados de noviembre, un plazo mucho menor al esperado tras su intervención quirúrgica.


