En el estadio Madre de Ciudades, Boca derrotó 2-1 a Central Córdoba y finalizó momentáneamente como líder del Grupo A. Los goles xeneizes fueron de Milton Giménez y Alan Velasco, mientras que para el Ferroviario descontó Michael Santos. El conjunto dirigido por Claudio Ubeda presentó un equipo alternativo, apostando por la rotación masiva: fueron 10 los cambios respecto al último encuentro. Formó con Brey; Barinaga, Figal, Pellegrino, Braida; Belmonte, Alarcón; Romero, Velasco, Zeballos; Giménez, bajo un esquema 4-2-3-1.
En los primeros quince minutos, Boca dominó la pelota y manejó los tiempos del partido. Sin embargo, no logró generar conexiones importantes entre sus jugadores ni tampoco aproximaciones claras al arco rival, defendido por Alan Aguerre. Únicamente se vieron algunas corridas del Chango Zeballos por la banda izquierda, recurriendo a su clásico amague y provocando varias faltas. Eso fue lo único que mostró Boca en ese tramo inicial.

A los 15 minutos llegó el primer disparo al arco del Xeneize: Ezequiel Zeballos, jugando en su Santiago del Estero natal, probó con un tiro libre de larga distancia que exigió al arquero, quien dio rebote. En el área apareció Alan Velasco para capturar esa pelota, pero su remate se fue alto, perdiéndose por encima del arco.
A los 21 minutos llegó la primera aproximación clara de Central Córdoba. La jugada culminó en el 22 y, en ese momento, Diego Barrera filtró un excelente pase entre líneas hacia Matías Vera, dejándolo perfilado para definir. Sin embargo, Braida, con un cruce providencial en la medialuna del área, evitó el remate y frustró el primer intento de gol por parte de los santiagueños.
A los 27 minutos, Boca encontró el gol a través de Milton Giménez, pero la acción fue invalidada tras la revisión del VAR por posición adelantada del delantero, por lo que el encuentro continuó 0-0. La jugada se había originado por la banda izquierda, con una acción característica del Chango Zeballos, que desbordó en el área rival con su clásico amague, imponiéndose en el uno contra uno ante Martínez, a quien ya había hecho amonestar, y metió un pase al medio con la zurda. Allí apareció solo Giménez, que definía con el arco a su merced, aunque todo quedó anulado por offside.
A los 34 minutos, Juan Barinaga debió salir lesionado y en su lugar ingresó Marcelo Weigandt. El lateral, ex Belgrano, arrastraba un fuerte golpe sufrido diez minutos antes, cuando su cuádriceps derecho impactó contra un jugador del conjunto local. La molestia terminó obligándolo a dejar el campo de juego.
Hasta ese tramo, el primer tiempo se tornaba discreto y parejo, con un desarrollo apático y sin emociones, en el que no se generaban situaciones claras ni jugadas que inquietaran seriamente a los arcos rivales.
Más allá de algunas aproximaciones aisladas, no existía fluidez ni conexiones de juego. Sin embargo, todo cambió con la ráfaga xeneize: en pocos minutos, Boca mostró su jerarquía, incluso con equipo alternativo y terminó de gran manera la primera mitad, con caras de satisfacción propias y un clima de desconcierto en los santiagueños, sorprendidos por cómo se les escapó el partido de las manos. Dentro de ese contexto, quizás lo más destacado en el desarrollo previo fueron las conexiones entre Braida y Zeballos, ambos de gran primer tiempo.
En una jugada intrascendente, llegó la apertura del marcador. Un centro sin éxito de Angel Romero fue despejado, pero el rebote le quedó a Alan Velasco, quien impactó el balón y, tras un desvío en el taco de Quiroga,que intentó bloquear, terminó convirtiéndose en el gol xeneize. Segundo tanto en dos partidos para Velasco, que atraviesa un momento de confianza distinto: participó en los últimos cuatro goles de Boca, con dos tantos y dos asistencias, cifras que respaldan su gran presente.

Minutos más tarde, Boca volvió a golpear. Tras una buena acción colectiva, un pase entre líneas dejó a Zeballos al borde del área: el extremo resolvió con precisión y, repitiendo la lógica del gol anulado, asistió nuevamente a Milton Giménez, que solo tuvo que empujarla para marcar. El delantero sumó goles en sus últimos tres partidos como titular. Fueron tres o cuatro minutos arrolladores del Xeneize, que incluso estuvo cerca del tercero, pero Aguerre lo evitó con una gran atajada.
En el segundo tiempo, la primera aproximación fue para Boca y, una vez más, tuvo como protagonista al Chango Ceballos. El extremo desbordó por la banda,como a lo largo de todo el partido y, tras ganar en el uno contra uno, envió un pase al medio que fue despejado a tiempo por un defensor de Central Córdoba, evitando lo que podía haber sido un gol muy similar al de Milton Giménez.
Minutos más tarde, y tras un ataque algo forzado, llegó la primera aproximación del conjunto santiagueño. Michael Santos probó con un par de remates que no generaron demasiado peligro en primera instancia, pero que anticipaban lo que vendría después.
Poco después, Ángel Romero sacó un buen remate de zurda que fue al arco, aunque terminó en las manos de Alan Herrera, quien controló sin mayores inconvenientes. De todos modos, fue otro aviso del Xeneize, que salió decidido en busca del tercero. En esos primeros diez minutos, el desarrollo fue de ida y vuelta, con ataques constantes de ambos lados, muy distinto a lo que había sido el primer tiempo.
A los 11 minutos llegó el descuento de Central Córdoba tras un tiro libre al punto de penal. El defensor central Maciel ganó de cabeza y peinó la pelota hacia el área chica. Allí apareció Michael Santos, ex Vélez, que ingresó solo y la empujó con facilidad para convertir. El zaguero impuso sus condiciones en el juego aéreo, evidenciando una de las falencias de Boca. Una acción en la que Brey podría haber tenido mayor intervención, imponiéndose en su área. Un gol típico de los que suele sufrir el Xeneize.

A los 25 minutos, Boca volvió a estar cerca del gol. Tras un contraataque veloz y preciso, armado prácticamente en dos toques, Alan Velasco de gran partido y con mucha confianza, condujo y dejó a Ángel Romero de cara al área. El paraguayo sacó un remate cruzado que pasó a apenas unos 20 centímetros del palo, rozando lo que pudo haber sido el tercero del Xeneize.
A los 30 minutos llegaron las variantes en Boca: ingresaron Leandro Paredes y Milton Delgado, una de las apuestas que se fue consolidando en los últimos partidos, en medio de la racha de 14 encuentros. El ingreso de ambos cambió el ritmo del juego y le dio el oxígeno necesario al Xeneize para afrontar los minutos finales: Delgado aportó recuperación y presencia en los duelos, mientras que Paredes se encargó de distribuir con pases precisos entre líneas hacia el tercio ofensivo, dándole mayor control al equipo.
A los 37 minutos, Central Córdoba volvió a acercarse con peligro: Iacobellis sacó un zurdazo de larga distancia que pasó muy cerca del palo de Brey, en una acción que inquietó al arco xeneize.
Un minuto después, el conjunto santiagueño volvió a avisar. Tras un lateral al área de Boca, cerca del borde, Sandros ensayó un giro tan sorpresivo como espectacular, casi de media tijera, que obligó a Brey a intervenir para despejar el peligro.
Posteriormente, tras una jugada iniciada por Michael Santos, Tomás Aranda otro de los ingresados en el complemento, volvió a mostrar su calidad en el pase. Ya había asistido minutos antes a Ángel Romero, quien no logró definir tras tropezarse pese a quedar de cara al arco. En esta ocasión, repitió la fórmula con un preciso pase filtrado que dejó a Menéndez mano a mano ante Alan Aguerre, aunque el delantero terminó definiendo a las manos del arquero. Fue otra situación clara en un segundo tiempo completamente distinto al primero, con llegadas constantes y ocasiones de gol en prácticamente cada avance: muy entretenido segundo tiempo.
En los minutos finales, Leandro Paredes fue protagonista con sus recuperaciones y su claridad para jugar. Con pases filtrados que deleitaron al público,incluido un caño en la acción, habilitó a la espalda del lateral santiagueño a Merentiel, dejándolo nuevamente mano a mano. Sin embargo, el delantero volvió a fallar en la definición.
Y eso fue lo último del partido. Boca se llevó la victoria y alcanzó su cuarta victoria consecutiva en el Torneo Apertura. Además, ganó cinco de los últimos seis encuentros y mantiene un invicto de 13 partidos, con siete triunfos y seis empates. Asímismo, el equipo de Úbeda ganó 5 de los últimos 6 partidos en condición de visitante.
De esta manera, el Xeneize se despidió del torneo escalando a la primera posición con 30 puntos, a la espera de los resultados de Vélez y Estudiantes. En los próximos días, Boca emprenderá viaje rumbo a Ecuador, donde se jugará mucho frente a Barcelona, en busca de un triunfo que le permita encaminar su clasificación y evitar complicaciones futuras.
Por el lado del conjunto local, ya sin chances antes del encuentro, cerró su participación en el Apertura en la posición 13, con 16 unidades.

