El Rojo ganó 1-0 en Avellaneda con gol de Gabriel Ávalos, cerró el año con una racha positiva y ahora queda a la espera de una combinación de resultados para meterse en la Copa Sudamericana 2026.
El equipo de Gustavo Quinteros venció a Rosario Central, que llegaba invicto, clasificado a playoffs y con varios suplentes, y completó así su cuarto triunfo consecutivo en el Torneo Clausura.
El gol llegó a los 27 minutos de la primera parte, cuando Gabriel Ávalos conectó de palomita un centro preciso de Facundo Zabala. El paraguayo definió con jerarquía un partido que, en líneas generales, mostró una leve superioridad del Rojo, sostenida también por la figura de Rodrigo Rey, autor de varias atajadas determinantes para sellar el resultado.
El clima se calentó en el final, una pelea tras el pitazo de Sebastián Zunino derivó en las expulsiones de Rodrigo Fernández Cedrés e Ignacio Malcorra, una baja sensible para el Canalla de cara a los octavos de final de los playoffs.
Mientras Central ya piensa en la fase decisiva del certamen, en Avellaneda el festejo tuvo otro sabor, Independiente consiguió quedar a la expectativa por un cupo internacional, aunque depende de una serie de combinaciones que recién se resolverán en los próximos días.
Pese a no tener chances de playoffs, el Rojo todavía sueña con la Sudamericana. Para eso, debe darse una triple carambola:
1. Que Huracán NO gane el lunes ante Barracas Central.
2. Que Lanús salga campeón de la Copa Sudamericana 2025.
3. Que el campeón de la Copa de la Liga 2025 finalice dentro de los primeros 9 de la tabla anual.
Si estas tres condiciones se cumplen, la levantada final del conjunto de Quinteros podría traducirse en un premio inesperado, empujando a Independiente al plano internacional.
Ahora, al Rojo solo le queda esperar. Pero al menos, por primera vez en la temporada, espera con una sonrisa.

