En el duelo de semifondo en el estadio de la Federación Argentina de Box, Ayrton Giménez noqueó a Antonio Guzmán y retuvo el título latino superpluma de la Organización Mundial de Boxeo.
El argentino pudo exponer toda su calidad de boxeo en la lona del ring del barrio porteño de Almagro. Se tomó sus tiempos para leer la propuesta del venezolano, y una vez conseguido, se lució. Buen juego de piernas, recursos defensivos, y justeza para saber cuando soltar sus manos. Giménez supo cuando anticipar, cuando proponer en ofensiva, cuando dar el paso atrás y cuando desplazarse. Guzmán conectó algún golpe, pero el control de la pelea siempre estuvo del lado del bonaerense. Sobre el final del quinto capítulo, el platense lo pinchó con un golpe al cuerpo que tumbó a Guzmán, quién fue salvado por la campana. Guzmán sobrevivió, pero su aguante llegó promediando la sexta vuelta, cuando no pudo soportar una nueva descarga de combinaciones de Giménez. Extraordinaria performance del peleador argentino. El arbitro de la pelea fue Víctor Sánchez.
El oriundo de la ciudad de La Plata, se subió al cuadrilátero por segunda vez en el año. En mayo, en su ciudad, había derrotado por descalificación a Juan Cruz Uncos. Con el triunfo de esta noche, redondea un récord de veinticinco victorias y dos derrotas, cinco de esos triunfos por la vía rápida.
Ayrton Giménez (25-2-0, 5 KO)
Antonio Guzmán (27-7-0, 21 KO)

