El domingo pasado en New York se disputó la final del US Open entre Ben Shelton y Alexander Zverev, en la que el alemán venció en cuatro sets al estadounidense y logró su segundo Grand Slam, lo que impidió que se rompiera una extensa e irrompible estadística.
Aquella contundente victoria de Sasha por (6-3, 7-6, 5-7 y 6-2) significó el segundo Grand Slam en su carrera y en la actual temporada. Sin embargo, lo más importante para este lado del charco es que Juan Martin Del Potro se mantiene como el último tenista no europeo en conquistar un Major, el cuál justamente había sido en la ciudad de la gran manzana ante el gran Roger Federer.
Con apenas 20 años, el hito conseguido por el flamante comentarista de ESPN aquel 14 de septiembre de 2009 sigue enorgulleciendo al pueblo argentino y, cada año, hace valorar aún más lo que logró Juan Martín: nada más ni nada menos que romper un invicto de 40 partidos y la racha de cinco títulos consecutivos en el torneo más importante de los Estados Unidos que poseía el actual número uno.

Además de la conquista histórica de “La Torre de Tandil”, el triunfo del joven estadounidense también podría haber significado su primer Grand Slam. Asimismo, habría sido el primer afroamericano desde Arthur Ashe en conquistar el US Open, en 1968, y el primero en ganar un Grand Slam desde la consagración del propio Ashe en Wimbledon 1975. A su vez, Shelton podría haber cortado una larga sequía para el tenis estadounidense, cuyo último campeón de Grand Slam fue Andy Roddick, en el US Open 2003.
Incluso, el duro recorrido de Ben en el último Grand Slam del año había sido ante grandes rivales e, indudablemente, por los apellidos que enfrentó, hubiera sido un campeón merecido. Sin embargo, no todo es merecimiento y Zverev aprovechó la lesión de Jannik Sinner y la reciente recuperación de Carlos Alcaraz y consiguió dos majors (Roland Garros y US Open) en plena era de estos cracks, algo que parecía inviable.
Sin embargo, los dos mejores jugadores del mundo dejarán de dar ventaja y dirán presente en la próxima gira asiática. Por el lado del italiano, quien venía padeciendo una lesión en la rodilla que lo marginó de la gira por Norteamérica, ya planificó su calendario para lo que resta de la temporada y su vuelta está más próxima de lo esperado. Básicamente, el italiano quiere recuperar el tiempo perdido y lograr el objetivo prioritario marcado, como es el de terminar el año como número 1 del mundo.

Por ende, podría llegar a disputar siete torneos, disponiendo tan solo de una semana sin competir entre el 30 de septiembre y el 29 de noviembre. La “zanahoria” planea disputar estos torneos: ATP 500 de Pekín, del 30 de septiembre al 6 de octubre; ATP Masters 1000 de Shanghái, del 7 al 18 de octubre; Six Kings Slam, del 21 al 24 de octubre; ATP 500 de Viena, del 26 de octubre al 1 de noviembre; ATP Masters 1000 de París, del 2 al 8 de noviembre; ATP Finals, del 15 al 22 de noviembre; y las Finales de la Copa Davis, del 24 al 29 de noviembre.
Por otro lado, Carlos Alcaraz ya dejó la lesión de muñeca de lado hace semanas e incluso logró disputar el reciente US Open. Su nivel exhibido sorprendió al mundo del tenis, ya que, normalmente, cuatro meses fuera de competencia pasan factura. Sin embargo, el español demostró ser de otro planeta y, de menor a mayor, realizó un enorme torneo, en el que alcanzó los cuartos de final, donde cayó ante el finalista, Ben Shelton.

En cuanto al futuro, representará desde el 25 de septiembre al equipo europeo en la Laver Cup, en Londres. Días después, defenderá la corona en el ATP 500 de Tokio, luego disputará el ATP Masters 1000 de Shanghái y, finalmente, regresará a Europa para jugar el Masters 1000 de París, buscar la clasificación a las Nitto ATP Finals en Turín e intentar destronar a Sinner, campeón de la última edición. Además, buscará sumar muchos puntos de cara a recuperar el segundo lugar del ranking, recientemente tomado por el flamante campeón del US Open.

